In my window

Escapo a fumarme un cigarro. Me entrego a mis sueños despierto.
-Sera la ultima vez que cambies de ropa. Sera como el taxi que nunca cogiste. Sera como quieras, sera un poco triste. Sera un gran conjunto de celos y cosas.
En ese trozo de papel, con tinta suave de sudor azul que cuesta tanto trabajo como mantener a una razon.
Que bueno que hoy conociese a otra persona mas. Tan maja y simpatica desde el primer dia. Cosas asi son las que le alegran a uno de seguir deshaciendo un poco la rutina diaria. Bien que me lo paso yo cada dia. Bien que vivo, si.
De mi no escapa que de una sola vez que te viera es suficiente para recordar que es posible (y que asi lo sea) que haya un segundo encuentro.
-¡Hola!
¡Que bonito es tener algo por lo que soñar! Tener una historia que inventarse, donde tu pones tu propio desenlace, como a ti te gusta. Y puedes repetir la historia una y otra vez cambiando los finales, cada cual mejor que el anterior.
Aun no me lo puedo creer. Llamas de repente y sin previo aviso a la puerta de mi casa despues de tanto tiempo, y despues de una extraña fugaz visita, me echas indirectamente en cara algo que tu tienes que arreglar antes.
Y esta noche, le dedico estos versos a una gran acompañante.
Tiendo la ropa sobre un campo, y detras, la ciudad envuelve al mundo y absorbe nuestras (en ocasiones odiadas) mentes.
He subido en 5 grados mi temperatura. Enfermo, me has considerado enfermo pero yo pienso que es lo mismo, que aun mejor. Rompo tus reglas, borro mi memoria, escribo poesia y marco con mis manos.